Los drones y los autos autónomos re configuraron la forma en que se vive y mira la ciudad. La perspectiva y la forma de movilidad tomaron una nueva perspectiva. A eso hay que sumarle los sensores de automatización que se multiplican. «En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, se están colocando sensores en cloacas y desagües para medir qué cantidad de agua hay y así anticipar una inundación. Y hay proyectos para censar tachos de basuras y ver cuán lleno están», remarca el especialista.

Como todo lo que está relacionado a Internet de las Cosas, el objetivo es optimizar los procesos. En una ciudad inteligente se busca tener registro de cómo funcionan los servicios, las distintas instalaciones y así poder tomar mejores decisiones, reducir costos y prevenir problemas.

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *